HISTORIA DE LOS SUPREMOS CONSEJOS EN EL MUNDO

 

Abstracción hecha del Supremo Consejo de las Islas Occidentales Francesas o de su expresión equivalente de Supremo Consejo de las Islas Francesas de Sotavento y Barlovento, y del Supremo Consejo de Kingston (Jamaica), del que su existencia es harto imprecisa, los dos Supremos Consejos más antiguos, de los que hoy existen, son los de las Jurisdicción Sur de los EUA (Charleston, Carolina del Sur de los EUA, 1801) y el Supremo Consejo de Francia (1804). A partir de estos vieron la luz el resto de Supremos Consejos. Así, en 1805 nace el Supremo Consejo de Italia, radicado en Milán (en todos los Consejos citados tuvo participación decisiva Grasse-Tilly).

En 1813 nace el Supremo Consejo de la Jurisdicción Norte de los EUA (radicado en Nueva York). También se fundó un Supremo Consejo radicado en Boston; Massachusetts- que luego se fusionó con el Supremo Consejo de la Jurisdicción Norte, el cual fue fundado por el H:. Francés José Cerneau. Posteriormente nacen los Supremos Consejos de Bélgica (1817); Venezuela (1824); Brasil (1829); Perú (1830); Colombia (1833); Uruguay (1856); República Argentina (1858); República de Cuba; Colón (1859); Méjico (1860); República Dominicana (1861); Turquía (1861); Chile (1870); Paraguay (1870); Guatemala (1871); Grecia (1872); Confederación Helvética (1873); Canadá (1874); Ecuador (1910); Países Bajos (1912); Panamá (1913); Austria (1925); Bolivia (1931); Alemania (1931); Filipinas (1950); Italia (segunda refundación) (1960); El Salvador (1960); Nicaragua (1961); Honduras (1961); Costa Rica (1961); Israel (1966); Irán (1970); Finlandia (1973); Luxemburgo (1976). Los Supremos Consejos de Irlanda, Inglaterra y Gales, y Escocia fueron fundados en 1826, 1845 y 1846.

Los Supremos Consejos relacionados en el párrafo anterior pertenecen o pertenecieron a la tradición Masónica anglosajona. La tradición Masónica adogmática o liberal ha creado, cuando ha sido necesario, Supremos Consejos en cada país o, en su defecto, los Supremos Consejos ya creados se han decidido por la tradición adogmática, ya sea por motivos doctrinales o para apartarse del imperialismo que pretende el Supremo Consejo del Sur de USA. En todos los casos, ya se trate de Supremos Consejos de tradición anglosajona o tradición adogmática o liberal, todos los mencionados, operan bajo el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, también conocido por Escocismo. Y cada vez son mayoría los que no siguen los dictados de Charleston.

 

LA ORGANIZACIÓN UNIVERSAL DEL ESCOCISMO

Desde el origen del Rito Escocés Antiguo y Aceptado y a medida de su creación, los Supremos Consejos se encontraban entrelazados por una carta común: las Grandes Constituciones de 1786. Estas constituían la fuerza y la razón de su unidad con el mismo título que lo habían constituido las denominadas Constituciones de Anderson (1723) para la Masonería simbólica o Azul.

Al margen de la autenticidad histórica de las Grandes Constituciones, su estricto respeto se imponía a todos los Supremos Consejos como condición "sine qua non" para su pertenencia al Rito Escocés Antiguo y Aceptado (Escocismo). La unidad en la práctica de las ceremonias de los Supremos Consejos era, de esta forma, evidente: se trataba de una Orden sometida a una jerarquía y a reglas inmutables, dirigida autocráticamente en cada país, donde el Escocismo se introdujo a través de un Supremo Consejo del Grado 33, creado a perpetuidad, compuesto de un mínimo de nueve miembros, unidos por su dirección colegial a través del texto de las Grandes Constituciones. Esta regla implica el reconocimiento recíproco de los Supremos Consejos, dado que era necesario, para crear un Supremo Consejo en un país, el obtener una patente o una delegación de un Supremo Consejo ya instalado.

 

EL TRATADO DE ALIANZA DE POTENCIAS MASÓNICAS DE 1834

Todas las iniciativas conducentes a unir los Supremos Consejos del mundo han fracasado por las trabas impuestas por un grupo de ellos liderados por el del Sur de USA. Sus condiciones para tal fin son las del reconocimiento de la primacía doctrinal de Charleston y su derecho ilimitado y autónomo al veto sobre las actuaciones de los demás. Calidad que lógicamente no han aceptado los otros, que dicho sea de paso constituyen, hoy en día, la mayoría de los aceptados.

La primera tentativa para crear una unión entre Supremos Consejos es el denominado "Tratado de Alianza" concluido en París (23/02/1834), entre los Supremos Consejos de Francia de Bélgica, del Brasil y el Supremo Consejo unido del Hemisferio Occidental (cuyo Soberano Gran Comendador era el Marqués de Sainte-Rose y Conde de Saint-Laurent). En dicho Tratado de Alianza se repite la imposibilidad de que exista más de un Supremo Consejo en un mismo país y que ninguna potencia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado puede fusionarse con otra potencia masónica que ejerza otro rito. Adicionalmente el Tratado tenía como objeto: mantener los dogmas, principios y doctrinas del Escocismo; hacer observar las constituciones, leyes y reglamentos de la Masonería; mantener la independencia e integridad de cada Supremo Consejo; restablecer y hacer respetar la antigua disciplina de la Orden; proclamar el reconocimiento de las Grandes Constituciones, Institutos, Estatutos y Reglamentos Generales del Rito Escocés Antiguo y Aceptado; la defensa mutua contra toda asociación Masónica no regular; la vigilancia para la selección de los candidatos o postulantes a los diversos grados. Adicionalmente, el Tratado proclamaba la necesidad de reunirse cada cinco años con los Delegados de los otros Supremos Consejos aliados. A dicho tratado se adhieren, posteriormente, los Supremos Consejos de Italia, el Reino de las Dos Sicilias y España y se publicaron "in extenso" las Grandes Constituciones de 1783 en versión de la copia latina (versión de Saint-Laurent

 

EL CONVENTO DE LAUSANNE DE 1875 Y LA REFORMA DE LAS GRANDES CONSTITUCIONES DE 1736

La unión y la organización internacional, iniciada, con el Tratado de Alianza de 1834, no tuvo confirmación hasta el Convento de Supremos Consejos mundiales del Escocismo que se celebró en la ciudad de Lausanne (Confederación Helvética) el 06/09/1875. Once Supremos Consejos, sobre los 22 existentes a la sazón, fueron representados en dicho Convento mundial y éstos fueron: Inglaterra y el País de Gales, Bélgica, Colón - Cuba, Escocia, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Perú, Portugal y Suiza. Los Supremos Consejos de la Jurisdicción Sur de los EUA, de la República Argentina y de Colombia, que habían dado su asentimiento a la conferencia no pudieron enviar delegado alguno y, en idénticas circunstancias, se encontró el Supremo Consejo de Chile, aunque este último se adhirió a las decisiones que se pudieran tomar. Después de numerosas sesiones de trabajo en comisión y once sesiones plenarias, el Convento mundial de Supremos Consejos fue clausurado el 22/09/1875 con la reforma de las Grandes Constituciones de 1876 (reforma efectuada tomando como base la denominada versión latina) y declarando la necesidad de suscribir un Tratado de Alianza y Confederación de Supremos Consejos (redactado en el Convento). Adicionalmente, se aprobó un solemne manifiesto que comportaba la declaración de principios de Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

El propio Convento mundial determinó la lista de Supremos Consejos regularmente reconocidos y la fijó en los siguientes: Jurisdicción Sur de los EUA (Charleston); Jurisdicción Norte de los EUA (Nueva York); para la América Central: única y exclusivamente Costa Rica; Inglaterra; Bélgica, Canadá; Chile, Colón (Cuba), Escocia, Estados Unidos de Colombia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Méjico, Perú, Portugal, República Argentina, Suiza, Uruguay y Venezuela.

 

LAS CONFERENCIAS INTERNACIONALES

El artículo 3 del Tratado de Alianza y de Confederación de 1875 (Lausanne ; Confederación Helvética) estipulaba que los Supremos Consejos se reunieran en Convento general, en primer lugar en 1878 en Roma o en Londres y a partir de dicha fecha, cada diez años. De hecho, como consecuencia de la no ratificación del Tratado por algunos Supremos Consejos, no fue hasta 1900 y bajo la iniciativa del Supremo Consejo de Francia, que un modesto congreso se reunió en París, con ocasión de la Exposición Universal (11/09/1900). En dicho Supremo Consejo se estableció la necesidad de un nuevo Convento mundial que debería reunirse, a ser posible, en Bruselas (Bélgica). Dicho Convento (conferencia) no se pudo reunir hasta el 10/06/1907 en que se celebró, por el esfuerzo personal del Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo de Bélgica, sorpresivamente fue un éxito y 20 Supremos Consejos fueron representados en el Convento mundial: las dos jurisdicciones de los EUA, Canadá, Suiza, Italia, Colón (Cuba), América Central (Guatemala), Méjico, Bélgica, Brasil, República Argentina, Paraguay, Venezuela, República Dominicana, Portugal, España, Egipto, Grecia y Francia. Los Supremos Consejos de Chile y de Perú se adhirieron al mismo.

El objeto del Convento mundial fue la definición y organización de los Supremos Consejos regulares, la defensa contra las denominadas organizaciones irregulares y la unidad del Rito. Como hecho a destacar en la reunión de Bruselas y en sus conclusiones, se estipuló que los estatutos generales del Rito Escocés Antiguo y Aceptado se basaban sobre las Grandes Constituciones de 1786, modificadas por el Convento de Lausanne en 1875.

A partir de la reunión de Bruselas y salvo circunstancias históricas derivadas de las dos grandes guerras mundiales, las conferencias o Conventos mundiales de los Supremos Consejos de tradición anglosajona se han efectuado regularmente en Washington -DC- (1812); Lausanne (1922); París (1929); Bruselas (1935); Boston - en razón de la II Guerra Mundial- (1939); La Habana (1956); Washington -DC- (1961); Bruselas (1967); Barranquilla, Colombia- (1970); Indianápolis (EUA) (1975), habiéndose reunido posteriormente cada cinco años. Más tarde se reunió el último convento de este grupo en el año 2000, en Brasil. A los Conventos referenciados no asisten los Supremos Consejos de Inglaterra y Gales, Escocia e Irlanda.

Paralelamente, las Conferencias o Conventos Mundiales de los Supremos Consejos de tradición adogmática o liberal y por lo que se refiere al último cuarto de siglo se han efectuado regularmente en Bruselas (1976); Ginebra (1977); Florencia (1978); París (1979); Bruselas (1980); Venecia (1981); París (1982); Ginebra (1984); Libreville, Gabón (1986); París (1988); Bruselas (1990); Roma (1992); Méjico (1994); Lausanne (1995); Bruselas (1998); Beirut, Líbano (2000); hallándose prevista para el año 2002 la reunión en Abdijan, Costa de Marfil. A partir de 1984, las reuniones o Conventos son programados de forma bianual fijándose su sede en una ciudad de un Continente diferente para cada Convento (salvo modificaciones en razón de situaciones de inestabilidad política).

Por otra parte, un tercer grupo de alrededor de 40 Supremos Consejos se vienen reuniendo periódicamente desde 1970, su última cita, la XVI, se llevó a cabo en Atenas, Grecia, y en ella se ratificó la celebración de reuniones continentales bianuales, y cada cinco años una mundial, escogiéndose la ciudad de Praga, Checoslovaquia, como próxima sede. Un cuarto grupo de Supremos Consejos del R:. E:. A:. A:., ha celebrado ya 16 reuniones bianuales. La última se llevó a cabo en París en mayo de 2001 y la próxima se realizará en Nueva York en el año 2003.

 


 

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